CORRIENTES: ENSAYO DE CONSERVACIÓN DE RAMAS DE MANDIOCA

Como parte de una serie de ensayos que buscan generar un paquete de tecnologías transferible a productores correntinos, el Centro Tecnológico de Producción dependiente de la cartera productiva encaró un trabajo sobre distintos métodos de conservación de ramas de mandioca, con el objeto de asegurar material de propagación de calidad para cada campaña de siembra.

La iniciativa surgió a partir de una escasez de ramas en las chacras, detectada por los técnicos de la Dirección de Producción Vegetal durante el año 2016, debido tanto a exceso de humedad como a efectos de las bajas temperaturas del invierno, y junto a esto el probable desconocimiento de los métodos de conservación adecuados de las que iban a ser las futuras semillas del cultivo.

A raíz de esta situación, la Dirección resolvió realizar  en el CETEPRO un ensayo, con el objetivo de demostrar los distintos Métodos de Conservación para diferentes niveles de producción y obtener un material de propagación de calidad para la época de plantación de la nueva campaña, basándose en bibliografía existente del INTA sobre la materia.

Métodos de conservación

La tradicional mandioca se impone en la gastronomía del NEA y las provincias productoras apuestan a sus bondades y usos para potenciar la comercialización no sólo en la región sino también en todo el país.

En el NEA representa uno de los cultivos más tradicionales, siendo en Misiones y Corrientes las zonas más aptas para su desarrollo, por las condiciones agroecológicas que predominan en la región, pero realizar este cultivo no depende sólo de ellas sino también de la calidad del material de propagación con el que cuenta el productor y que son las mismas ramas de esta planta. Éstas se cortan en forma de estacas, que actúan como “semillas”, y van enterradas en el suelo con la capacidad de regenerar una nueva planta.

Aproximadamente se puede implantar de 5-7 hectáreas con las ramas provenientes de 1 hectárea de cultivo de marco tradicional (10.000 pl/ha), pero para alcanzar esa superficie las estacas semillas deben tener una buena viabilidad y vigor, lo que se logra realizando un correcto método de conservación de las ramas.

Los métodos destacados de Conservación en el estudio fueron a cielo abierto (en poste), en espaldera y debajo de árboles. Se empleó una superficie de 0,25 hectáreas, con ramas pertenecientes a las cosechadas de un ensayo anterior en el mismo Centro y con 22 clones en estudio. Vale destacar que los métodos a cielo abierto y en espaldera son más recomendables para situaciones donde el productor posee un gran volumen de ramas y se le dificulta movilizarlos, en tanto el método bajo árboles es aconsejable para pequeños volúmenes.

Resultados

Los resultados fueron más que óptimos ya que al concluir el ensayo se encontraron ramas con excelente estado de viabilidad y ya en proceso de brotación, lo cual indica que se mantuvieron vivas y con suficiente vigor. La importancia de la conservación es contar con ramas de calidad, consiguiendo estacas/semillas en óptimas condiciones para enraizar y regenerar una nueva planta para una pronta Implantación del cultivo, logrando un buen stand de plantas y menor incidencia de malezas, ya que rápidamente su follaje produce sombra en el entresurco.

Sobre esta tecnología se efectuaron capacitaciones en la localidad de Colonia Pando y Tatacuá a cargo del especialista en la temática, Agr. Rodolfo Pletsch, buscando que los mismos productores puedan generar su material de propagación año tras año y no deban recurrir a comprar o a usar estacas de mala calidad.

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