CARNE: PARA LA SECRETARIA DE GANADERIA DE CORDOBA EL CIERRE DE EXPORTACIONES ES «INENTENDIBLE»

La funcionaria consideró que es un «mazazo», justo cuando en la Provincia se estaba desarrollando un plan para elevar los estándares de la producción bovina en función del comercio exterior.

La secretaria de Ganadería de Córdoba, Catalina Boetto, formuló duras críticas a la decisión del Gobierno nacional de cerrar las exportaciones de carne.

Es la tercera voz del Gobierno provincial que sale al cruce de la medida decidida por el presidente Alberto Fernández: antes, el vicegobernador, Manuel Calvo, ya había considerado que «atenta contra la producción»; y el ministro de Agricultura y Ganadería, Sergio Busso, pronosticó que «será un fracaso».

En el marco de una jornada organizada por la Sociedad Rural de Jesús María (SRJM) para analizar el impacto del cierre de exportaciones de carne, Boetto señaló: «Con esto pierden todos, no gana nadie».

La funcionaria recordó que cuando fue convocada a participar en el Gobierno, uno de los objetivos fue trabajar para elevar los estándares ambientales y de calidad de la producción bovina cordobesa, con el foco puesto en las demandas de los mercados internacionales.

«Venimos pensando una ganadería con el norte puesto en la exportación, que tenga trazabilidad, que cumpla con el pedido de disminuir las emisiones de gases y cuidar el recurso del agua, toda una serie de ordenamientos alineados a exportar y que sea un producto de altísimo nivel nutricional. Pero de repente aparece esto y es un mazazo, inentendible», cuestionó Boetto.

En este punto, amplió que en Córdoba hay 21.000 productores ganaderos, de los cuales la mitad tiene menos de 50 vacas. «A un pequeño productor exigirle una mejora de su estándar ambiental no es sencillo, pero lo veníamos logrando. Incluso con un trabajo para tener marcas, etiquetar productos con código QR, que los centennials que son los nuevos consumidores sepan qué se hace en Córdoba», relató.

Por este motivo, insistió en que la medida del Gobierno, además de inconsulta, es «desacertada por donde se mire». Entre otras cosas, además, porque al elevar la vara de la sanidad y la calidad pensando en la exportación, por lógica también se mejoran los estándares para el mercado interno.

«Veníamos trabajando en una licencia de producción sustentable. Esto te deja sin palabras, es un desconcierto», concluyó.