CHACO:EL CLIMA Y LOS PRECIOS COMPLICAN A LA FRUTICULTURA

En la colonia agrícola de Castelli hay más de 120 productores que en esta campaña sembraron entre 10 y 70 hectáreas; alcanzando en total la superficie máxima de siembra en la región con alrededor de 4.500 hectáreas.
Una de las grandes expectativas para la zona agrícola de Castelli en este 2016 fue la campaña de sandía y zapallo, pasando a ser una de las principales producciones de los últimos años tras la caída estrepitosa del algodón. En la colonia agrícola de Castelli hay más de 120 productores frutihortícolas que en esta campaña sembraron entre 10 y 70 hectáreas; alcanzando en total la superficie máxima de siembra en la región con alrededor de 4.500 hectáreas.

Además, hay más de 400 pequeños productores que también siembran para autoconsumo y en algunos casos para comercializar su producción en el ámbito local. Sin embargo, abatido por drásticas inclemencias climáticas, rindes que estuvieron por debajo de lo normal y los precios irrisorios del mercado, el sector cierra una campaña con un balance altamente negativo. Así lo explicaron técnicos y productores que padecieron el duro golpe en un año que, en un principio, se presentaba prometedor a partir de algunos indicadores de precios que se habían registrado en la anterior campaña.Los precios cayeron bruscamente hacia fin de año, básicamente por las especulaciones de los compradores y por el crecimiento de la oferta.

En la colonia agrícola de Castelli hay más de 120 productores frutihortícolas que en esta campaña sembraron entre 10 y 70 hectáreas.

Los primeros equipos que se vendieron durante la primera semana de la campaña, a fines de noviembre, arrancaron con un precio promedio de entre 15 y 20 pesos el kilo de zapallo; mientras que la sandía alcanzó a importar 5 pesos el kilo. A los pocos días, estos precios cayeron bruscamente, básicamente por las especulaciones de los compradores y por el crecimiento de la oferta, no solamente de la región, sino también de provincias vecinas.

Esta situación fue el golpe más duro para los productores que en muchos casos decidieron abandonar hasta diez toneladas de frutas en los campos porque no les era redituable pagar mano de obra para cosechar y terminar vendiendo a precios irrisorios.

Según un informe de la Subsecretaría de la Producción de la Municipalidad, en una semana el precio del zapallo (tanto coreanos como Tetsukabuto) bajó a un promedio de 0,80 centavos el kilo.

Este factor fue una de las grandes decepciones de la campaña ya que muchos productores habían redoblado la extensión de siembra a partir de las buenas expectativas que se habían generado el año pasado, cerrando la campaña anterior con un promedio de 4 pesos el kilo. En el caso de la sandía, sin dudas es el producto más buscado por los mercados, pero sin embargo también fue víctima de una feroz caída de precios, a tal punto que cierra la campaña con un promedio de 1,50 pesos el kilo. En cuanto al rinde, el promedio normal es de 40 toneladas por hectárea, aunque en esta campaña estuvo entre 15 y 20 toneladas.

Castigados por el clima

Así quedaron muchos campos luego del último fenómeno climático que afectó a la zona, con caída de granizos y fuertes lluvias. Muchos productores perdieron todo.

Tres fenómenos climáticos severos afectaron a casi el 70 por ciento de la producción de sandía y un 40 por ciento de la extensión sembrada de zapallo, según datos de la Subsecretaría de la Producción. El primer golpe fue a principios de septiembre cuando se registró un prolongado temporal que aquejó a los sembrados, básicamente por exceso de humedad.

A los pocos días, una helada tardía con temperaturas por debajo de los cero grados terminó destruyendo parcelas completas en algunos casos. Inmediatamente, muchos productores optaron por resembrar sus campos para no perder la campaña, aunque sabiendo que la cosecha se daría de manera tardía. Pero el último gran golpe fue a pocos días de iniciarse la campaña cuando una tormenta con fuertes vientos, caída de granizo y abundante agua destruyó varios sembrados que ya estaban a punto de ser cosechados.

Asistencia a productores

La ingeniera del INTA Noelia Casco en uno de sus recorridos por los campos durante la última cosecha de sandía y zapallo.

Durante todo el ciclo de la producción de frutas, los productores cuentan con el acompañamiento y asesoramiento de profesionales que trabajan para distintos organismos del sector. En el caso del INTA, la ingeniera Noelia Casco mantiene contacto permanente con los productores para brindarles asesoramiento técnico con propósito de lograr mayor calidad y mejor rendimiento de la producción en la zona.

Desde el municipio, la Subsecretaría de la Producción a cargo de la ingeniera Jésica Kloster, también brinda respaldo a los productores de la región y asistencia a los pequeños productores, especialmente con semillas y combustible. A pesar de todas estas adversidades, los productores aseguran que seguirán apostando al trabajo para convertir a la zona en una verdadera potencia frutihortícola de la provincia.

Planta de lavado y empaquetamiento

La Asociación de Productores Frutihortícolas del Impenetrable puso en funcionamiento a lo largo de esta campaña la moderna planta de lavado y empaquetamiento de zapallos y melones que funciona en uno de los galpones de la Cooperativa General Güemes. Esta planta operó de manera regular por primera vez desde su inauguración mediante un convenio con una empresa privada que se encargó del proceso de clasificación, lavado y empaquetamiento.

Planta de lavado, secado y empaquetamiento de frutas. En esta campaña salieron alrededor de cuatro equipos por semana con destino a distintos mercados.

Durante la primera semana de operación, más de 50 productores de la zona llevaron sus productos para el procesamiento de lavado, secado y empaque; previo a la comercialización a los principales mercados nacionales.

Esta moderna planta fue inaugurada a principios del año 2012 con el objetivo de brindar un servicio básico que les permita mejores condiciones de comercialización a los productores y darle un valor agregado a la producción. Por eso, este año, desde la Asociación impulsaron la puesta en funcionamiento de este servicio para favorecer los productores en general, entregándoles los productos lavados, secos y empaquetados listos para la comercialización.

Desde la entidad que nuclea a cientos de productores, indicaron que “es imprescindible brindar este servicio ya que los principales mercados del país están exigiendo que los productos vayan procesados”. El galpón está acondicionado con una dimensión de 1.200 metros cuadrados. Cuenta con una oficina de administración y el área operativa posee una línea de recepción, lavado, inspección y embolsado de hortalizas de 25 metros de largo, con un rendimiento potencial de 8 a 10 toneladas por hora.

Una oportunidad de trabajo

Como todos los años, con el inicio de la campaña de cosecha de sandía y zapallos, se abren grandes posibilidades de trabajo para cientos de familias que se organizan en equipo para salir a recolectar las frutas. Es una de las pocas producciones que hasta el momento no utiliza ningún tipo de sistema de cosecha mecánica, y se convierte en el motor que moviliza una importante fuente laboral durante toda la temporada. Los recolectores de fruta conforman equipos y aprovechan la jornada completa para optimizar el trabajo y sacar buenos rindes de cosecha. En esta campaña, se alcanzó a pagar hasta 400 pesos la tonelada de fruta, y según la cantidad de integrantes, cada equipo puede cosechar entre 5 y hasta 15 toneladas por día.

 

Fuente: El Norte, Resistencia, Chaco

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