CHACO:IMPUTARON A LAS PRIMERAS INFECTADAS CHAQUEÑAS POR PROPAGAR EL VIRUS

Son los “casos cero”, la madre e hija que regresaron de España a princi­pios de marzo y no cumplieron con la cuarentena correspondiente.

Lo que hasta el lunes era una posibilidad, finalmente ayer se efectivizó la impu­tación de la Justicia Federal de las dos mujeres, conside­radas los “casos cero”, como responsables de haber pro­pagado el coronavirus. 

La mujer de 71 años y su hija, de 34, serían respon­sables de la propagación del covid-19 en Chaco, donde los infectados hasta ayer eran 11 (además de un fa­llecido): la línea directa con la infección del primer niño afectado en el país. Por eso, dos fiscales federales de Chaco imputaron a las mu­jeres por el delito de propa­gar una enfermedad (artícu­lo 202 del Código Penal) y solicitaron a la Justicia Fede­ral activar una investigación para juntar pruebas de esta hipótesis.

El requerimiento de ins­trucción fue presentado ayer por los fiscales Patricio Sabadini, fiscal federal de Primera Instancia, y Fede­rico Carniel, fiscal general ante la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, a la jueza federal Zunilda Niremperger.

Salvo el ingeniero César Cotichelli, docente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), quien mu­rió por los efectos del virus el viernes 13 de marzo, los otros seis pacientes res­ponden a la misma línea de contagio: dos mujeres que volvieron de un viaje por Eu­ropa y, al llegar, no entraron en cuarentena correspon­diente.

Para Sabadini y Carniel, las conductas de ambas mu­jeres se insertan en el marco de una emergencia sanitaria mundial “de público y gene­ral conocimiento, decretada por la Organización Mundial de la Salud”, con el agravan­te, según los investigadores, de que la madre, de 71 años, sería médica de profesión, “lo que la coloca, como pro­fesional de la salud, ante una situación especial de garantía y conocimiento es­pecializado, que tornan de mayor gravedad a las infrac­ciones incurridas de cara a la lesión del bien jurídico salud pública”.

El artículo 202 del Código Penal, que pretenden apli­carles a las mujeres, dispone una pena de prisión de 3 a 15 años para “el que propagare una enfermedad peligrosa y contagiosa para las perso­nas’.

“La norma penal tiene como anclaje de protección el bien jurídico ‘Salud pú­bica’, procurándose evitar con la tipificación de estas conductas, la propagación de una enfermedad peligro­sa y contagiosa que afecte a las personas de manera indeterminada”, considera­ron los fiscales en el reque­rimiento, al que tuvo acceso este medio.

Además, entendieron que para cometer este delito de propagación, no es ne­cesario contagiar a alguna persona, sino que poner en riesgo a los demás ya es una conducta peligrosa.

Para Sabadini y Carniel se trata de una propagación dolosa, ya que según ellos, ambas mujeres conocían que podían estar propagan­do una enfermedad y no hi­cieron nada para evitarlo.

About Juan Barrios