12 de agosto de 2026

CUIDADO PERSONAL EN CRISIS: LOS PRODUCTOS DE HIGIENE BASICA QUE LOS ARGENTINOS YA NO PUEDEN COMPRAR

HIGIENE PERSONAL

La retracción de los salarios y la inflación golpean los hábitos de cuidado diario de los argentinos, con caídas de hasta el 4% en artículos esenciales como desodorantes y jabones.

La crisis económica y las medidas de ajuste implementadas por la gestión de Javier Milei continúan impactando de manera directa en el presupuesto familiar, lo que obliga a los hogares a recortar incluso en sus pautas de higiene más elementales. Según datos recopilados por el último informe Radar de la consultora Scanntech correspondiente a julio de 2026, el consumo masivo en el canal de los autoservicios independientes arrastra una caída acumulada del 4,1% durante los primeros siete meses del año. En este crítico escenario de bolsillos devaluados, el rubro de cuidado personal evidencia alarmantes señales de contracción en productos de uso cotidiano.

El estudio muestra una notable caída generalizada en categorías básicas de tocador. Al comparar el desempeño interanual de julio de 2026 frente al mismo mes del año anterior, se destaca que el consumo de desodorantes se desplomó un 4,1%. En la misma línea, los jabones de tocador sufrieron un retroceso del 2,7%. Por su parte, la categoría de shampoo y acondicionadores también operó en rojo con una retracción del 0,3%, mientras que las cremas dentales quedaron completamente estancadas con una variación del 0,0%.

Dentro de la canasta de aseo diario, el único artículo de peso que escapó a la tendencia contractiva fue el papel higiénico, con un aumento en el consumo del 2,9%. El retroceso en el resto de los componentes del rubro de higiene revela una penosa realidad: ante la persistente licuación de los ingresos, los consumidores se ven forzados a postergar compras o a estirar el rendimiento de los productos al extremo. En paralelo, el sector de limpieza exhibe una dinámica similar, donde el cuidado de la ropa cayó un 4,1%, y el único repunte marginal se registró en la lavandina, que aumentó apenas un 0,8%.

Compran menos, pero pagan más

Esta contracción en el volumen físico de ventas contrasta fuertemente con la evolución de la facturación de las empresas y comercios del sector. A pesar de que los argentinos compran menos artículos de primera necesidad, la facturación de los autoservicios aumentó un 25,0% interanualempujada por un alza de precios del 28,3% en comparación con julio de 2025.

Solo en el último mes, los precios de la canasta se encarecieron un 3,4%. Esta brecha refleja un modelo donde la aceleración de precios protege los ingresos nominales de los comercios minoristas y las grandes firmas de consumo masivo, mientras descarga todo el peso del ajuste sobre el nivel de vida de la población. Como consecuencia, aunque el ticket promedio de compra subió a $10.332 (un 28,9% más que el año anterior), la cantidad total de transacciones en los locales cayó un 3% interanual.

Las políticas de desregulación y devaluación del salario aplicadas por el Gobierno nacional parecen estar configurando un escenario regresivo donde amplios sectores de la población se ven obligados a privarse de consumos elementales. En los canales comerciales y foros de debate, el descontento de los usuarios se manifiesta con fuerza ante medidas económicas calificadas como insensibles para con las realidades cotidianas de los barrios.