18 de octubre de 2026

ESTALLIDO SOCIAL EN FRANCIA: SIN DAR RESPUESTAS A LOS ESTUDIANTES, MACRON REPUDIO «LA VIOLENCIA EN LAS CALLES»

ESTALLIDO FRANCIA

El sábado casi un millón se movilizó en Francia y la Policía reprimió. Este domingo, se registraron saqueos y disturbios en París. Macron dio un discurso a la Nación, pero sigue ofrecer soluciones a la crisis.

Un día después de que más de 800.000 personas volvieran a movilizarse en Francia contra el aumento del costo de vida, la desigualdad social, el desfinanciamiento de la educación y el deterioro de los servicios públicos en general, el presidente Emmanuel Macron dio un discurso a la Nación en el que no ofreció ninguna respuesta concreta a los estudiantes que comenzaron esta nueva ola de protestas y, en cambio, se concentró en repudiar la «violencia» que desplegó una minoría al margen de algunas manifestaciones. Lejos de rechazar también la cruenta represión policial, dejó claro su «apoyo a las fuerzas de seguridad».

El sábado la Policía volvió a lanzar gases lacrimógenos y enfrentarse con manifestantes. Según informó el Ministerio del Interior, más de 1.800 personas fueron detenidas ayer y los operativos continuaron este domingo, tras registrarse varios saqueos y disturbios en la capital francesa. «Es insoportable ver a nuestras calles arder», destacó Macron.

Otro discurso vacío

Lejos de hacer algún anuncio que pueda desescalar la crisis político y social que atraviesa el país europeo, Macron osciló en su discurso entre el rechazo expreso y contundente a los actos de violencia minoritarios durante estas jornadas de protestas, y nuevas promesas de responder a los «reclamos legítimos de los alumnos y estudiantes».

El mandatario no sólo destacó su «apoyo a las fuerzas de seguridad», sino que prometió dar respuestas a la brevedad a «los actores económicos que sufren las consecuencias de esta violencia», en referencia a los negocios y locales que sufrieron daños o fueron saqueados en las últimas horas. «Ordené al Gobierno convocar a una célula de crisis esta semana para agilizar las ayudas», explicó.

También dijo que le pidió «Gobierno que despliegue inteligencia y previsión para garantizar que esto no vuelva a suceder». No sólo se dirigió al Gobierno, también le habló directo al Poder Judicial. «Cada vez que se destruya algo, se saquee, la Justicia debe actuar adecuadamente», aseguró y agregó: «Nunca debemos confundir a los que tienen demandas legítimas con los que destruyen, saquean y roban».

Macron dijo «comprender» a los cientos de miles de alumnos y estudiantes que hace semanas se movilizan en todo el país en contra de sus ajustes presupuestarios. «Su voz será escuchada sin subestimar sus preocupaciones», prometió e hizo tres anuncios: 1. «Los intendentes van a tomar medidas para proteger a nuestras ciudades», aseguró; 2. «Llamo a todos los partidos políticos, asociaciones civiles y sindicatos a repudiar esta violencia y llamar a la calma para evitar una escalada», dijo y prometió que «el primer ministro va a convocarlos»; y 3. «Desde esta semana trabajaremos con el Gobierno para dar respuestas concretas» a los estudiantes porque «no podemos pedirle a nuestra juventud que crea en el futuro si no presentamos soluciones», sostuvo.

Otro fin de semana de furia en Francia

Las masivas manifestaciones del sábado reunieron a entre 550.000 y más de 800.000 personas en unas 110 marchas distribuidas por todo el país. La principal se desarrolló en París, donde se registraron más de 850 arrestos, además de saqueos, incendios y ataques contra comercios y edificios públicos. También hubo incidentes en Lyon, Marsella, Burdeos y Limoges.

Las protestas se produjeron en un contexto de creciente malestar por la inflación, el empobrecimiento y la pérdida de confianza en las instituciones políticas.

Las manifestaciones comenzaron el mes pasado en establecimientos educativos de los barrios periféricos más pobres del norte de París. El mal estado de las instalaciones y las ausencias de docentes alimentaron un reclamo que rápidamente se extendió a escala nacional y pasó a cuestionar la desigualdad, la falta de inversión pública y el deterioro del sistema educativo.

Ante la gravedad de la crisis y la escalada de conflictividad social, que continuó con hechos de violencia callejera este domingo, el presidente francés, Emmanuel Macron, pronunciará un discurso televisivo este domingo a las 22 horas (15 de Argentina). Tras las nuevas protestas, publicó una declaración para condenar la violencia y asegurar que los autores serán «perseguidos y castigados».

Macron afronta un fin de mandato crítico: a seis meses de las elecciones, su Gobierno tambalea por una moción de censura durante el debate parlamentario de los presupuestos para 2027 y por una situación financiera muy crítica, con unos tipos de interés de la deuda que subieron fuertemente desde febrero.

Una muerte y cientos de heridos

Las autoridades confirmaron la muerte de un manifestante tras sufrir un paro cardíaco, aunque todavía no se difundieron mayores precisiones sobre las circunstancias.

El ministro del Interior francés, Laurent Núñez, subrayó en sus redes sociales que los actos de violencia los cometieron “varios miles de individuos de ultraizquierda decididos a atacar nuestros edificios públicos y nuestras fuerzas del orden”.

Además, según declaraciones del ministro, a estos se sumaron “delincuentes que vandalizaron y saquearon numerosos comercios en varias ciudades de Francia”. Núñez, que también precisó que 500 policías, gendarmes y bomberos resultaron heridos.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, pidió que las fiscalías soliciten el encarcelamiento provisional para las personas arrestadas, y solicitó para este domingo una célula interministerial de crisis dedicada a las consecuencias de los desbordamientos de las protestas.

Además, el Gobierno francés anunció que continuará con el análisis de imágenes y registros de cámaras para identificar a otras personas involucradas en los disturbios.

El alcalde de París cargó contra el accionar de la Policía: «Falta de medios»

El Ayuntamiento de París, dirigido por el socialista Emmanuel Grégoire, denunció la «falta de medios» de la Policía ante los graves disturbios ocurridos durante la jornada del sábado en la capital coincidiendo con las multitudinarias protestas sociales.

Grégoire pidió «la puesta en marcha de una unidad de emergencia dedicada a los comerciantes víctimas de los destrozos», la cual «tendrá como misión inventariar los daños, acompañar a los comerciantes afectados y facilitar sus trámites administrativos y con las aseguradoras».

«Deseo que la Cámara de Comercio e Industria y la Cámara de Oficios y Artesanía se sumen a esta iniciativa. No puedo permitir que un comerciante afectado no sepa a qué puerta llamar. Quiero transmitirle que estamos aquí, a su lado», señaló en redes sociales.

El primer edil parisino pidió prestar «especial atención» a los pequeños comercios y «a aquellos cuya actividad se encuentra actualmente interrumpida». «El Ayuntamiento asumirá su parte en este esfuerzo colectivo y movilizará los recursos que entran dentro de sus competencias», adelantó.