UNA FAMILIA NECESITO $139.738 PARA NO SER POBRE EN OCTUBRE.

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El dato es preocupante porque estas canastas se toman para delimitar quién es indigente y quién es pobre, por lo cual, se estima que tanto la indigencia como la pobreza subirán este año.

En medio de la preocupación que mostró la vicepresidenta Cristina Kirchner por el aumento de la indigencia en el país, algo que le achacó por Twitter al ministro de Economía, Sergio Massa, el Indec publicó hoy un dato que va a generar mayor inquietud: la canasta básica alimentaria (CBA), que es la que se utiliza para delimitar quienes son indigentes, se incrementó en octubre 9,5%, muy por encima de la inflación de ese mes (6,3%) y del alza de los alimentos (6,2%).

Eso no es todo, también la canasta básica total (CBT), que se usa como referencia para establecer quienes caen dentro de la pobreza, aumentó en octubre 9%, también por encima de la inflación. De esta manera, tal como proyectaban los analistas, se terminaría el año con una indigencia de 10% y una pobreza que superará el 40%.

De esta manera, una familia tipo, de cuatro integrantes, necesitó en octubre $139.738 para no ser pobre; mientras que para no ser indigente, el mismo hogar debió tener ingresos por $62.106. En tanto, para un solo adulto, la CBT fue de $45.223 y la CBA alcanzó los $20.099.

Otro dato preocupante que surge de la publicación del Indec es que el costo de la CBA se duplicó en un año, ya que en los últimos 12 meses tuvo un incremento de 100,8%; mientras que la CBT aumentó 93,1% en igual período.

Matías de Luca, economista de la consultora LCG, comentó que la CBT la nueva aceleración de la CBT vuelve a poner en jaque e la porción más vulnerable de la sociedad. “Cabe destacar que cada vez que el poder adquisitivo cae 1% unas 160.000 personas caen en la pobreza”, precisó. Y agregó: “En el caso de la indigencia, la situación es aún peor. Ahí se está dando la dinámica que vimos en el primer semestre del año; es decir, en el margen está aumentando la indigencia más que la pobreza”.

Con estos datos sobre ambas canastas se va a camino a cumplir lo que ya estimaban los especialistas al comienzo del segundo semestre: este año la pobreza será superior a 40% y la indigencia alcanzará el 10%.

Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), analizó: “En septiembre, el índice de salarios de los trabajadores informales creció 8%, mientras que en octubre ambas canastas subieron por encima de eso, lo que significa que la pobreza va a subir, pero fundamentalmente, implica que se profundiza el proceso inflacionario”.

Lautaro Moschet, economista de la Fundación Libertad y Progreso, subrayó que la de octubre es la mayor variación mensual desde que se mide la actual canasta alimentaria (100,8%). “Esto pone sobre la mesa que el precio de los alimentos continúa ascendiendo por encima de la inflación y, aún peor, por arriba de los salarios. Como consecuencia, el nivel de indigencia se incrementa mes a mes. Análogamente, el alza de 9% en la canasta básica total trae corolarios similares a la hora de medir pobreza y, en particular, se espera que la pobreza vuelva a superar el 40% hacia fin de año”, opinó.

En el caso del aumento de la CBA llamó la atención que se haya incrementado incluso por encima del alza de 6,2% en alimentos que publicó el Indec en el dato de inflación de octubre, dado que este ítem es preponderante en su medición. Sin embargo, fuentes del organismo estadístico explicaron que la CBA es muy diferente a la canasta de alimentos del IPC. “Si bien se usan los mismos precios, la CBA tiene menos productos, es un recorte del IPC”, añadieron.

Asimismo, las fuentes oficiales agregaron que la composición de la CBA tiene que ver con la cobertura de las necesidades kilocalóricas (medido en adulto equivalente), y hay que tener en cuenta que este mes aumentaron mucho las verduras (papa, zapallo), las frutas, los panificados, entre otros, que tienen alta participación en su composición.

Los que dieron un respiro en octubre fueron los precios mayoristas, que aumentaron 4,8%, respecto de septiembre; lo que implicó una desaceleración por segundo mes consecutivo. De todos modos, Moschet señaló que esta baja se explica por el componente de los productos nacionales, que crecieron 4,6% mensual, desde el 5,4% de septiembre. “En cambio, los productos importados aumentaron 0,4 puntos porcentuales más que en agosto, llegando a 6,6%. Esto último es congruente con la aceleración del “Crawling peg” establecido por el Banco Central”, indicó el economista.

Para María Castiglioni Cotter, economista de T&C Asesores Económicos, que la inflación mayorista haya sido más baja la de los meses anteriores estuvo ayudado por dos grandes factores: la desaceleración de los productos primarios, que aumentaron 2%, y el freno en la energía eléctrica, que se incrementó 1,5%. “En los primarios hay baja en los productos pesqueros y un mínimo descenso en los agropecuarios. Manufacturados subieron 5%, un ritmo más alto, aunque menor que el de otros meses; pero ahí resaltan los textiles que suben más que el promedio”.

Por:Carlos Manzoni.-

LA NACION.-

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