LA BAJANTE DEL RIÓ PARANA PREOCUPA A AMBIENTALISTAS U A EMPRESARIOS DEL SECTOR

Tanto ambientalistas como empresarios comenzaron a advertir sobre las consecuencias que está generando nuevamente la situación.

La bajante del Río Paraná vuelve a ser un tema de agenda nacional, no sólo los negativos efectos que genera en la carga de granos en los puertos del Gran Rosario, sino también por la amenaza constante a la fauna íctica.

Por la parte de los empresarios del agronegocio argentino, el nivel del río no permite que los barcos salgan a carga máxima. La altura actual es de 90 centímetros, cuando lo habitual para esta época es 3,5 metros.

A pesar de que las condiciones climáticas en la zona agrícola argentina se recompusieron entre marzo y abril, el sur de Brasil no cuenta la misma historia, y la faltante de lluvias continúa siendo una preocupación para los cultivos, así como también para el estado de los afluentes del Río Paraná.

Pero los problemas de la bajante no terminan ahí, sino que además la situación se vuelve muy compleja para la fauna íctica (conjunto de especies de peces).

De acuerdo al ambientalista Luis Martínez, oriundo de la provincia argentina de Corrientes, ya hace “700 días que el descenso del Río Paraná está provocando una amenaza para la fauna local”.

“El 90% de la población de la Cuenca del Plata se encuentra en torno a los ríos Paraná, Uruguay o Paraguay del cual necesitan si o sí de la provisión de agua potable que se obtienen a partir del río”, argumenta Martínez y amplía que el escenario se vuelve aún más complejo porque “se prevé que este periodo de sequía se extienda hasta la primavera o incluso el verano”.

Compartimos imágenes actuales del estado del Río Paraná:

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