LA REFORESTACION NO LOGRA SEDUCIR AL PRODUCTOR CHAQUEÑO

La reforestación no logra seducir al productor chaqueño

La recuperación de superficie boscosa mediante la reforestación en el Chaco es lenta, lo que se hace evidente cuando se considera que en algo más de veinte años, desde la sanción de la ley 25.080, se plantaron solamente 5.200 hectáreas, es decir unas 226 hectáreas por año.

La legislación nacional de inversión para bosques cultivados (ley 25.080), fue sancionada en diciembre de 1998 y entró en vigencia en enero de 1999. Desde la implementación de los pagos por hectáreas cultivadas, en la provincia no toma ímpetu la reforestaron, entendiéndose desde la presidencia del Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (IIFA) que “hay una histórica cultura de aprovechamiento del bosque nativo”.

“En Chaco tenemos el monte nativo cerca, con árboles que nacen de forma espontánea, tanto algarrobo como otras especies, entonces cuesta introducir la cultura de plantar árboles”, explica el ingeniero Héctor Ferrario, presidente de IIFA, que tiene su sede central en Presidencia Roque Sáenz Peña.

El último informe de la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto-industrial del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, presentado en agosto de 2020 daba cuenta de la situación del régimen de promoción forestal y el estado de pagos de planes forestales.

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El Chaco no logra impulso en la reforestación con especies nativas, dice el titular del IIFA, Héctor Ferrario.

El Chaco, en ese desembolso, recibía el dinero correspondiente nada más que a 8 hectáreas reforestadas. El organismo nacional menciona que en ese mes del pasado año, se habían habilitado por 73,9 millones de pesos en el marco de la Ley N° 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados y el régimen de promoción correspondiente. En total, se logró transferir al sector forestal del país la suma de $ 190.537.234,11 informaban las autoridades nacionales.

MÍNIMA REFORESTACIÓN

El aporte de la ley 25.080 hacía efectivo el subsidio correspondiente a 187 planes de las provincias de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, Misiones, Neuquén, Salta, Santa Fe y Santiago del Estero. En esa oportunidad, los proyectos pagados alcanzaban a 2.023 hectáreas de forestación; 9.062 hectáreas de poda; 1.554 hectáreas de raleo; 234 hectáreas de manejo de rebrote y 105 hectáreas de enriquecimiento de bosque nativo.

De todas las provincias en las que recaía ese último desembolso, el Chaco recibía apenas $ 189.242 por 2 planes que incluyen 8 hectáreas de forestación y 3 hectáreas de poda. La vecina Corrientes era la que manifestaba la mayor cantidad de hectáreas en planes de forestación, recibiendo $33.341.502,42 por 41 planes que incluyen 762,78 hectáreas de forestación, 4.184,40 hectáreas de poda y 246,6 hectáreas de raleo.

Un detalle a tener en cuenta: desde que se hace la plantación hasta el pago del primer dinero del subsidio, pasan entre dos o tres años. En consecuencia, las 8 hectáreas pagadas a 2 planes del Chaco, en 2020, corresponderían a plantaciones realizadas entre 2017 y 2018.

LENTITUD DESALENTADORA

Las autoridades provinciales consideran que desalienta la lentitud con la que la ley 25.080 hace efectivos los subsidios para los productores que quieren realizar plantaciones.

“Sumado a la cultura que tenemos de aprovechamiento del monte nativo, que lo tenemos cerca, también es un problema los tiempos que corren entre que el productor hace la plantación hasta que el Estado liquida los fondos otorgados por la ley 25.080”, reconoce el ingeniero Héctor Ferrario. “Hasta que se paga el subsidio pasan entre dos y tres años y todo el costo, la inversión del trabajo, lo asume el productor”, indica el presidente del IIFA.

Según el funcionario, se está buscando la manera, desde la provincia, “de agilizar esos desembolsos, algún plan de adelantos, como ocurrió hace algunos”.

MANEJO DE RENOVALES

“La idea que estamos trabajando ahora es todo lo relacionado con el manejo de renovales”, añade el ingeniero Ferrario. La propuesta, que desde hace un tiempo discute el Chaco, es que “mediante la ley 25.080 llegue financiamiento para las labores con los renovales y se lo considere un trabajo silvícola con poda y raleo”.

El objetivo de las tramitaciones a nivel nacional es que se le pague al productor por el trabajo “de darle forma a ese árbol que emerge naturalmente, por la siembra que hace el ganado bovino que se alimenta de las chauchas y luego con el bosteo lo disemina”.

Es de mencionar que existen productores que están trabajando muy bien el manejo de renovales, con acompañamiento de la Dirección de Bosques y el Iifa. Superando incluso esas hectáreas con renovales la superficie que se reforesta cada año.

“Son buenas experiencias y queremos que los alcance el financiamiento del Estado para que el productor lo siga haciendo”, insiste el titular del IIFA.

En el histórico domo algodonero quedaron chacras abandonadas y que se han reconvertido al trasladarse el textil al sudoeste. “Esos pequeños productores han rotado hacia la ganadería. Se realiza un manejo silvopastoril y si se conduce ese árbol mediante la poda y raleo puede llegar a ser un producto final de buena calidad para la industria”, finaliza.

Fuente: Diario Norte.-