UNA ENCUESTA MUNDIAL DE LA ONU MUESTRA QUE LA POBLACIÓN RECONOCE AL CAMBIO CLIMÁTICO COMO UNA EMERGENCIA

La Organización de las Naciones Unidas avanzó con un sondeo en 50 países y 1,2 millones de personas mostraron su preocupación sobre el debate climático.

Casi dos tercios de más de 1,2 millones de personas encuestadas en todo el mundo consideran al cambio climático como una emergencia mundial, reconoce una encuesta de la Organización de las Naciones Unidas, que se realizó a escala global.

La encuesta, “People’s Climate Vote” (el voto de las personas sobre el clima), que buscó llevar la voz de la gente al debate climático abarcó 50 países, entre los que estuvo la Argentina, con más de la mitad de la población mundial y 17 lenguajes.

“Los resultados ilustran claramente que la acción climática urgente tiene un amplio apoyo entre personas de todo el mundo, de todas las nacionalidades, edad, género y nivel educativo”, dijo Achim Steiner, administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,

En el sondeo, la gente cuenta cómo quiere que los legisladores aborden la crisis climática.

“Desde la agricultura respetuosa con el clima hasta la protección de la naturaleza y la inversión en una recuperación ecológica del COVID-19″, se manifestó, explicó Steiner. En este sentido, agregaron desde la Organización, el año 2021 es crucial para los compromisos de acción climática de los países, con una ronda clave de negociaciones que tendrá lugar en noviembre en Glasgow, Reino Unido.

POLÍTICAS CLIMÁTICAS

Entre los resultados, la gente apoyaba políticas climáticas amplias, más allá de la situación actual, aseguraron desde el programa.Hubo un claro llamamiento a favor de más energías renovables en los países con mayores emisiones.

En países con altas emisiones por deforestación y cambio de uso de la tierra, hubo un fuerte respaldo para la conservación de bosques y tierras.

Nueve de cada diez de los países con las poblaciones más urbanizadas respaldaron un mayor uso de automóviles y autobuses eléctricos o bicicletas.

En siete países de altos ingresos hubo un gran apoyo para que las empresas tuvieran que pagar por la contaminación.

Las cuatro políticas climáticas más populares en general fueron: conservación de bosques y tierras (54% de apoyo público), más energía solar, eólica y renovable (53%), adopción de técnicas agrícolas respetuosas con el clima (52%) y más inversión en negocios ecológicos y puestos de trabajo (50%).