CAYO FUERTE LA CONFIANZA DEL SECTOR AGRO EN EL GOBIERNO ANTE EL AUMENTO DE COSTOS
De acuerdo al relevamiento de la Universidad Austral, durante el bimestre marzo – abril, la confianza del sector agropecuario se derrumbó un 16%; problemas de financiamiento y aumento de los costos ante la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La confianza del sector agropecuario se derrumbó un 16% para el bimestre marzo – abril según el índice AG Barometer que publica periódicamente el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Los motivos del deterioro se encuentran en la falta de respuesta de la administración Milei ante el incremento de los costos de producción como consecuencia del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, lo que deriva en problemas financieros y malas perspectivas de inversión.
Según el informe de la Universidad Austral, con los resultados del bimestre marzo – abril se quebró la mirada positiva del sector impulsada por el resultado electoral del año pasado. Ese Milei ya no es lo que era. Los datos coinciden con la caída del Índice de Confianza en el Gobierno elaborado por la Universidad Nacional Torcuato Di Tella (UNTDT), con una merma del 12%.
¿Qué harán los productores ante una disconformidad creciente? De mínima, empezarán a escucharse reclamos para reducir aún más los derechos de exportación, con el trigo en la mira como ya insinuaron desde la Sociedad Rural Argentina (SRA). El 41% de los productores consultados por la Universidad Austral respondió que este año sembrarán menos de este cereal.
Según Pablo Adreani, presidente de Pablo Adreani & Asociados –consultora utilizada por CIARA CEC para realizar sus análisis mensuales- el volumen total de granos y derivados de trigo, maíz, soja y girasol en manos de los productores asciende a 48 millones de toneladas. “Ese paquete de oferta representa un ingreso en divisas teórico del orden de US$19.000 millones, que se irá concretando a medida que avancen las exportaciones y el ciclo de cosecha”, indicaron desde la consultora. Salvo que decidan retener stock para presionar por nuevas bajas en los derechos de exportación.
Las inversiones del agro no despegan
El Índice Ag Barometer Austral de marzo–abril 2026 dio cuenta de una importante caída del 16% con relación a la medición anterior de enero-febrero 2026, mientras que, en la comparación interanual, la merma fue del 3,6%.
La mayor caída se dio en el Índice de Condiciones Presentes (-18%) con sus dos componentes a la baja. Consultados los productores por la situación financiera actual, un 21% respondió que se encuentra en una peor situación que el bimestre anterior, mientras que las expectativas de Inversión en Activos Fijos cayeron un 14%.
“Otro tema que no termina de despegar son las inversiones del sector agropecuario, en particular en maquinarias, donde, a pesar de las encendidas palabras en Expoagro del secretario de Finanzas, Federico Furiase, enumerando las razones por las cuales era el momento para invertir, un 57% de los productores manifiestan tener intenciones pero que aún no las van a concretar”, puede leerse en el informe de la Universidad Austral elaborado por los especialistas Carlos Steiger, Dante Romano, Pablo Mac Clay y Silvia Novaira.
La caída en todos los Indicadores significa un punto de inflexión luego de los máximos de toda la historia del Ag. Barometer Austral obtenidos en noviembre 2025, luego de las elecciones legislativas de medio término de octubre 2025. El relevamiento de la Universidad Austral coincide con los datos del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la UNTDT, con una caída del 12,1% respecto de marzo. Se trató del descenso intermensual más pronunciado en lo que va del año y marcó el cuarto retroceso consecutivo en 2026, en un contexto de deterioro sostenido en la percepción pública.
Guerra, fertilizantes y trigo
Mientras en Estados Unidos –país impulsor del ataque bélico hacia Irán por decisión de Donald Trump- destinará parte de su recaudación a subsidiar el precio de algunos fertilizantes, los productores locales ya sufren el incremento de sus costos y caída de rentabilidad, situación que afectará la próxima cosecha de trigo.
La guerra de Medio Oriente, con su impacto en el precio del petróleo que tiene su correlato en el aumento del precio del gasoil (insumo clave para los laboreos y los fletes) además del incremento del precio de los fertilizantes (en particular la urea), tiene un importante impacto en la rentabilidad actual y proyectada de las actividades agrícolas en momentos en que se está planificando la siembra de trigo 2026 – 2027.
“El impacto de la guerra de Medio Oriente sobre el precio de los insumos, en particular fertilizantes, impacta negativamente en las decisiones de siembra de trigo para la campaña 2026/27, ya que, al analizar la combinación de condiciones de humedad, precio de trigo y precio de la urea, un 61% de los productores manifiestan que enfrentan un escenario desfavorable para la siembra de trigo. Como resultado de la evaluación anterior, un 41% piensa sembrar menos trigo; un 49% mantener el área sembrada; y sólo un 9% sembrar mayor superficie”, puede leerse en el informe de la Universidad Austral.
La SRA ya encendió las alertas por la baja rentabilidad para los productores trigueros y comenzó a presionar por una nueva baja de retenciones, actualmente ubicadas en el 7,5% de su valor de exportación.
“Su eliminación tendría un impacto fiscal muy bajo (200-250 millones de dólares) y, según el Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina, sólo restarían ingresar 140 millones. Estos recursos podrían compensar en parte la suba de costos y alentaría la siembra del cereal”, concluyó el informe.