27 de septiembre de 2026

CHACO: RECONOCEN QUE HAY UN 50% DE MOROSIDAD Y UN DEFICIT DE 67 MIL VIVIENDAS

ZDERO

El titular del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda reconoció que casi la mitad de los adjudicatarios no paga en término, mientras 170.000 familias esperan una solución habitacional y apenas hay 900 casas en ejecución.

El gobierno de Leandro Zdero quedó expuesto una vez más por sus propios números: el presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (IPDUV), Fernando Berecoechea, admitió una morosidad cercana al 50% en la provincia del Chaco y cifró en 67.500 unidades el déficit habitacional.

Berecoechea expuso esos datos al explicar la moratoria que el organismo habilitó para adjudicatarios con cuotas ajustables. El régimen permite refinanciar saldos pendientes en planes de entre 120 y 360 cuotas, es decir, hasta 30 años.

Sin embargo, la admisión golpea el discurso de eficiencia de la administración provincial. Según detalló Noticias Argentinas, el propio funcionario sostuvo que el recupero de las cuotas es indispensable para sostener nuevas viviendas, pero reconoció que casi uno de cada dos beneficiarios no cumple regularmente. 

En ese esquema, el IPDUV depende de una recaudación que hoy está partida a la mitad para financiar una demanda que supera por decenas de miles la capacidad de respuesta estatal.

El cuadro se vuelve más severo al comparar la necesidad con las obras. Berecoechea indicó que unas 170.000 familias permanecen inscriptas en el registro provincial y el organismo tiene alrededor de 900 casas en ejecución, una cantidad equivalente a poco más del uno por ciento del faltante reconocido.

El territorio chaqueño también registra un fuerte deterioro del empleo privado formal. Según datos oficiales del SIPA, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 8.314 puestos de trabajo registrados, una caída del 10,7%, casi tres veces superior al retroceso nacional del 3,8%.

El deterioro se profundizó durante el último año: entre mayo de 2025 y mayo de 2026 desaparecieron otros 4.437 empleos formales. Así, mientras el Gobierno provincial sostiene su discurso de recuperación económica, los números muestran un mercado laboral que se achica y ubica a Chaco entre las jurisdicciones más castigadas del país.

Chaco quedó entre las provincias con más pobreza del país

El gobernador Zdero enfrenta un escenario social marcado por los elevados niveles de pobreza e indigencia registrados en el Gran Resistencia durante el primer semestre de 2026. El 48,6% de la población del principal aglomerado urbano chaqueño se encontraba bajo la línea de pobreza, mientras que el 17,3% estaba en situación de indigencia.

Según el informe de Politikón Chaco, los números ubican al Gran Resistencia en el segundo lugar del ranking nacional de pobreza, solamente detrás de Concordia, que alcanzó el 56,2%. Además, fue el aglomerado con mayor nivel de indigencia de todo el país, por encima de Concordia, con 12,7%, y San Nicolás-Villa Constitución, con 10,3%.

El deterioro también aparece al comparar los datos con el segundo semestre de 2025. En ese período, el Gran Resistencia registraba una pobreza menor y, en seis meses, la tasa aumentó 6,4 puntos porcentuales, hasta llegar al 48,6%. El incremento fue superior al promedio nacional, que tuvo una suba de 4,1 puntos.

En términos absolutos, el informe estima que en el Gran Resistencia hay 209.000 personas pobres. La comparación interanual muestra 3.000 personas más en esa situación, mientras que frente al semestre anterior el incremento llega a 29.000 personas.

La situación es todavía más marcada cuando se observa la indigencia. El indicador alcanzó al 17,3% de la población, frente al 7,5% registrado como promedio nacional. Además, la tasa chaqueña aumentó 4,1 puntos porcentuales en apenas seis meses, una de las mayores subas entre los aglomerados relevados.

Además, el Gran Resistencia concentra unas 74.000 personas en situación de indigencia, según la estimación del informe. La cifra implica un aumento de 8.000 personas en un año y de 18.000 en apenas seis meses, una evolución que acompaña el fuerte incremento de la tasa de indigencia, que llegó al 17,3%.