CHACO: SAN MARTIN PRODUCCION SUSTENTABLE, «HOY NO SOLO TENEMOS HUEVOS, SINO TAMBIEN POLLOS PASTORILES»
La productora agropecuaria Cynthia Kaplan, de Selvas del Río de Oro, muy cerca de General San Martín, Chaco, forma parte de un proyecto familiar que apuesta a producir alimentos de manera sustentable, diversificando las actividades del campo con una mirada integral hacia el cuidado del ambiente.
“Siempre estamos charlando sobre los huevos, y ahora incorporamos también pollos pastoriles, lo que tiene que ver con diversificar lo que uno hace en el campo”, explicó Kaplan en diálogo con Agroperfiles .
“Nosotros somos productores ganaderos de toda la vida, pero decidimos ampliar el sistema, sumar nuevas actividades y fortalecer un modelo más equilibrado y sustentable”.
UNA JORNADA PARA CONOCER ESTE ENFOQUE
En ese marco, Kaplan adelantó que están organizando una jornada de ganadería regenerativa, con cupos limitados, destinada a productores interesados en conocer en profundidad este enfoque. “La idea es que quienes asistan puedan acceder a ver todo el sistema, entender los principios de la ganadería regenerativa, que no se trata solo de criar animales, sino de diversificar la producción, mejorar el suelo y generar alimentos sanos”, explicó.

Según Kaplan, esta propuesta surgió en el marco del Club Amigos del PRV—Pastoreo Racional Voisin–, un grupo de productores que visitan establecimientos donde se aplican prácticas regenerativas. “En nuestro caso, hace cinco años venimos implementando un sistema de pastoreo racional y manejo holístico, donde medimos la regeneración. Para poder decir que somos regenerativos, tenemos que tener números, datos concretos que respalden lo que estamos regenerando”, destacó.
La jornada buscará justamente mostrar ese sistema en funcionamiento, compartir experiencias y explicar por qué y cómo su producción puede considerarse verdaderamente regenerativa.
REGENERACION DE LOS SISTEMAS PRODUCTIVOS
La productora agropecuaria explicó que el concepto de regeneración está directamente ligado a aumentar la resiliencia de los sistemas productivos, preparándolos para enfrentar los desafíos del cambio climático. “Parece algo complicado, pero en realidad se trata de gestionar los pastizales y los ambientes de manera que puedan tolerar lo que se viene: las variaciones climáticas, las temperaturas extremas, el granizo fuera de época, los inviernos húmedos o las sequías prolongadas”, señaló.
En ese sentido, remarcó que la ganadería regenerativa busca justamente crear sistemas más resilientes, capaces de sostener la producción en condiciones adversas. “Nos pasaba que en plena sequía teníamos pasto y los vecinos no, o que ante las heladas podíamos aprovechar el monte gracias a un manejo racional del mismo. Ahora, por ejemplo, estamos interviniendo potreros con paja colorada, que no es muy productiva, y buscamos mejorarlos sin usar maquinaria pesada ni agroquímicos”, detalló.
“HAY QUE DEMOSTRARLO EN EL CAMPO”
Kaplan aseguró que este enfoque no es tan difícil como parece y que justamente la jornada que están organizando apunta a mostrar en el campo cómo se puede implementar un sistema regenerativo sin grandes costos ni complicaciones técnicas.
Además, comentó que la diversificación también se refleja en su producción avícola. “Hoy no solo tenemos huevos, sino también pollos pastoriles, que criamos a pasto, moviéndolos todos los días para que coman pasto fresco, igual que el ganado. El resultado sorprende a los consumidores: nos dicen que la carne no se achica al cocinarla, que tiene otro sabor, otra textura. Es una carne más firme, más artesanal, con menos uso de agua en la faena, y que recuerda al pollo casero de antes, al de la casa de la abuela”, contó.
LA INNOVACION TECNOLOGICA
Kaplan destacó, además, la fuerte innovación tecnológica que está atravesando el pastoreo racional. “Cada vez hay más avances: nuevos electrificadores, bolleros inteligentes, digitalización del rodeo, incluso estamos probando caravanas con geolocalización para saber dónde están los lotes en tiempo real”, detalló. “Todo esto muestra que el campo no está quieto, que hay un gran dinamismo. Y cuando uno se abre a mostrar lo que hace, otros productores también se animan y se suman. Ese es el espíritu de estas jornadas: compartir, aprender y multiplicar lo bueno”, concluyó.

EL VINCULO DEL CAMPO Y LOS ALIMENTOS NATURALES
Según Kaplan, ese vínculo con el campo y con los alimentos naturales aún se conserva en el Chaco, y es una fortaleza que debería aprovecharse. “Lo mismo pasa con la carne bovina. Todavía no podemos diferenciar formalmente un producto de carne de pastizal, pero hay productores que ya lo hacen. En nuestro caso, somos criadores, y tratamos de que nuestros terneros se terminen también a pasto o con una suplementación muy baja. La zona centro del Chaco tiene una enorme oportunidad: podría transformarse en una región terminadora con bajo uso de suplementos y una base forrajera natural”, concluyó.
La productora sostuvo que uno de los grandes desafíos de los productores que apuestan por la ganadería regenerativa es no quedarse aislados, sino trabajar de manera articulada. “No queremos ser los únicos haciendo esto en el campo. Por eso organizamos estas jornadas, para encontrarnos con otros que están en el mismo camino y pensar modelos que nos sirvan a todos”, explicó.
EL CONTEXTO ACTUAL
En ese sentido, señaló que el contexto actual con importaciones abiertas, bajas retenciones y variaciones en el precio del maíz, obliga a repensar las estrategias productivas. “A nivel mundial hay una tendencia clara: sostener la producción de carne el mayor tiempo posible a pasto. Porque el pasto siempre es más barato que los granos, y además los bovinos tienen la capacidad de transformar algo tan simple como la fibra o los azúcares del pasto en proteína de excelente calidad”, destacó.
Además, remarcó que los sistemas bien gestionados no solo son eficientes, sino que aportan materia orgánica al suelo y mejoran su fertilidad natural. “Cuando se los maneja racionalmente, los animales devuelven al suelo parte de lo que consumen, generando un equilibrio y una dinámica de regeneración constante”, explicó.
Este tipo de planteo, basado en sistemas pastoriles intensivos, permite producir carne de manera rentable y sostenible, con baja suplementación y un impacto ambiental reducido. “Hoy hay una proyección mundial hacia la carne diferenciada, producida bajo sistemas sostenibles, porque estos no solo no emiten gases de efecto invernadero en exceso, sino que incluso pueden ayudar a reducirlos”, agregó.