20 de abril de 2026

CORRIENTES: CRISIS EN LA SALUD PUBLICA, EL 86% DE LA POBLACION RECURRE AL SISTEMA ESTATAL MIENTRAS EL GOBIERNO NO DA RESPUESTAS

SALUD

El sistema de salud pública de Corrientes atraviesa una de las situaciones más críticas de los últimos años. Según datos del propio Ministerio de Salud provincial y relevamientos independientes, más del 86% de las atenciones médicas en la provincia se realizan en el sistema público, una cifra que refleja tanto la gravedad de la pobreza como el colapso del sistema de cobertura privada ante la crisis económica nacional y provincial. La demanda crece día a día a medida que más familias pierden su cobertura de medicina privada y se vuelcan a los hospitales públicos que no cuentan con los recursos para absorber esa demanda.

Un sistema público al límite

La situación no es nueva, pero se agrava año tras año. El hospital público correntino funciona como la única red de contención sanitaria para millones de personas que no tienen acceso a obra social ni medicina prepaga. En este contexto, el gobierno provincial de Juan Pablo Valdés debe responder a una demanda históricamente alta con un presupuesto que fue comprometido en un déficit de $189 mil millones antes de comenzar el año. Las condiciones están dadas para un colapso progresivo que ninguna política puntual puede revertir sin una inversión estructural sostenida.

En marzo de 2026, el Ministerio de Salud Pública abrió 332 plazas para residencias médicas en 26 sedes hospitalarias de toda la provincia, una medida que se presentó como una inversión en capital humano, pero que los propios profesionales de la salud califican como insuficiente frente a la magnitud del problema. La escasez de médicos y enfermeros en el interior de la provincia es crínica, y los sueldos que ofrece el Estado no alcanzan para retener a los profesionales que se forman en las universidades públicas.

El drama de los alimentos en las escuelas

Una situación que encendió alarmas en la opinión pública correntina fue la denuncia formulada en marzo de 2026 por legisladores y organizaciones sociales sobre la presencia de alimentos en mal estado en comedores escolares. La situación, que fue llevada a las redes sociales y al recinto legislativo, expuso las deficiencias en los controles de calidad del programa de alimentación escolar provincial y planteó interrogantes sobre el nivel de supervisión que ejerce el gobierno sobre los contratos con proveedores. Los niños que asisten a escuelas públicas de Corrientes, muchos de los cuales dependen del comedor escolar como única fuente de alimentación diaria, quedaron expuestos a riesgos sanitarios que el gobierno tardaron semanas en reconocer y atender.

Pobreza infantil: el dato que avergüenza

El contexto en el que opera el sistema de salud pública correntino está condicionado por niveles de pobreza infantil que se cuentan entre los más altos del país. Analistas y especialistas en educación y salud advierten que Corrientes presenta indicadores de vulnerabilidad social y desnutrición infantil que ningún programa de horas extra de clase ni de vacunación escolar puede revertir por sí solo. Un niño que no ha recibido los nutrientes básicos en sus primeros años de vida tiene capacidades cognitivas condicionadas que se traducen en bajo rendimiento escolar y mayor vulnerabilidad sanitaria a lo largo de toda su vida.

Sin embargo, el discurso oficial sigue focalizando en indicadores superficiales como la cantidad de escuelas construidas o el número de vacunas aplicadas, sin abordar la raíz estructural del problema: la pobreza como condicionante primario de la salud y la educación en la provincia.

Hospitales del interior: una realidad invisible

El Ministerio de Salud Pública realizó en marzo de 2026 una recorrida de verificación por hospitales de la Región Sanitaria II, visitando localidades como Saladas, Colonia 3 de Abril, 9 de Julio y Chavarría. La actividad, presentada como un «plan de acción», evidencia en sí misma la falta de supervisión sistemática de las condiciones en que funcionan los centros de salud del interior provincial. Que el gobierno deba organizar una recorrida especial para verificar el estado de los hospitales región por región implica que no existe un sistema de monitoreo permanente y efectivo que alerte sobre deficiencias antes de que se conviertan en crisis.

La paradoja del gobierno: inaugurar fotos, cerrar servicios

Mientras el gobierno provincial promociona campañas de vacunación, inaugura nuevas escuelas y presenta informes de gestión con cifras que buscan mostrar avance, la realidad del sistema sanitario correntino se deteriora de manera silenciosa y sostenida. La brecha entre el discurso oficial y la experiencia cotidiana de los pacientes que esperan horas en guardia o que no consiguen turno con un especialista es cada vez mayor.

El 86% de la población que depende del sistema público de salud no es solo un dato estadístico: es la evidencia de un fracaso estructural que ninguna gestión provincial ha logrado revertir. Y mientras los números del presupuesto muestran un déficit de $189 mil millones y los empleados de la salud no tienen paritaria resuelta, ese fracaso se profundiza día a día.