DESEMPLEO ESTRUCTURAL: 3 DE CADA 10 DESOCUPADOS HACE MAS DE UN AÑO QUE BUSCA EMPLEO
De acuerdo al informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), la informalidad laboral superó el 44% al primer trimestre de este año.
Las estadísticas oficiales esconden la verdadera dimensión del desempleo y las tensiones hacia el interior del mundo del trabajo. De acuerdo a un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), coordinado por el economista Claudio Lozano, la presión efectiva sobre el mercado laboral – desempleo más subempleo- ascienden al 23,7% de la Población Económicamente Activa (PEA).
Dentro del contexto de pauperización de la vida como eje central del programa de gobierno de la administración Milei, sobresalen dos datos estructurales. La informalidad laboral al cierre del primer trimestre del año era del 44,2% y 3 de cada 10 desocupados hace un año que está buscando empleo y no logra conseguirlo.
Presión sobre el mercado de trabajo
El Indec dice que la desocupación para el primer trimestre del año llegó al 7,8%. Este indicador por sí solo resulta insuficiente para reflejar la fragilidad laboral que afecta a gran parte de las y los trabajadores. La base de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares permite reconstruir una película más precisa de la crisis social. La subutilización de la fuerza laboral (desempleo más subempleo) asciende al 19% de la población económicamente activa (PEA).
Por ende, la presión sobre el mercado laboral supera a la desocupación abierta y abarca también a un conjunto de trabajadores que están buscando activamente otro empleo. Así, la presión efectiva sobre el mercado de trabajo llega al 23,7% de la PEA.
“Si se agrega a quienes, si bien no buscan activamente otra ocupación, desean trabajar más (ocupadas/os disponibles no demandantes) la disponibilidad de la fuerza de trabajo alcanza al 29,4% de la PEA”, puede leerse en el informe del IPyPP.
El análisis de los datos en perspectiva de género lleva a destacar las brechas estructurales en la inserción laboral. La tasa de empleo masculina (50,8%) supera en 11,7 puntos porcentuales a la femenina (39,1%). Los niveles de desempleo y subempleo son superiores para las mujeres, lo cual lleva a que la subutilización laboral para este grupo ascienda al 21,5% (versus el 16,9% para los varones). Estos indicadores también se agravan cuando se hace foco en la población juvenil: entre las y los jóvenes de 18 a 24 años de edad, la desocupación alcanza el 19,5%.
Dos cuestiones estructurales
Uno de los elementos estructurales del actual escenario de pauperización social tiene que ver con el desempleo. Al cierre del primer trimestre del año, 3 de cada 10 desocupados y desocupadas – el 30%- se encontraban buscando empleo sin éxito hacía más de un año.
El otro elemento tiene que ver con la informalidad laboral. Las dificultades que presenta la economía argentina para generar suficientes ocupaciones de calidad, ya sea en términos de ingresos, estabilidad y/o acceso a un conjunto de derechos sociales, se agravaron en los últimos años, situación que hizo disparar el guarismo de la informalidad laboral.
“Una cuarta parte de las/os trabajadores son cuentapropistas, de los cuales el 65% son informales. Por su parte, dentro del 71,8% de la población asalariada, el 37,9% son informales, indicador que asciende al 64% para la población juvenil. Para el total de ocupados y ocupadas, la informalidad asciende al 44,2%”, indicaron en el informe de coyuntura del IPyPP.
La informalidad laboral pega más fuerte en los establecimientos pequeños (66% en establecimientos hasta 5 personas), mientras que en el caso de los medianos llega al 30,8% y en los grandes al 13%.
“En el sector privado, la informalidad asciende al 50,5%, mientras hay un 10,7% de ocupados/as informales en el sector público”, agregó el informe citado.
Crisis de ingresos y pluriempleo
El carácter precario de los empleos presenta como uno de sus aspectos centrales los escasos ingresos que obtienen el conjunto de los trabajadores. Durante este primer trimestre de 2026, los ingresos en promedio rondaron los $1.076.056 mensuales.
Esta cifra es mucho menor en el caso de los cuentapropuestas, con ingresos promedio de 524.000 pesos, es decir un 51% por debajo de la media. En el caso de los asalariados informales, se alcanzaron ingresos promedio de 700.000 pesos, un 35% por debajo de la media.
“Hay una porción significativa de trabajadores que ya tienen dos o más ocupaciones. Al primer trimestre de este año, el pluriempleo alcanza al 10,4% de los ocupados. En los últimos años, el pluriempleo se ha consolidado como una estrategia de supervivencia para millones de trabajadores y trabajadoras en la Argentina, siendo mayor para las mujeres que para los varones (13,7% y 7,9%), respectivamente.