22 de abril de 2026

DIPLODIOSIS EN MAIZ: INTA ADVIERTE POR FOCOS INICIALES Y RIESGO DE INTOXICACION EN RODEOS

INTOXICACION

Las condiciones climáticas recientes favorecen la presencia del hongo Stenocarpella maydis. Técnicos recomiendan extremar controles antes del pastoreo para evitar intoxicaciones en bovinos.

La Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del INTA  Balcarce emitió una advertencia ante la aparición de los primeros indicios de diplodiosis en cultivos de maíz, una enfermedad fúngica que puede tener consecuencias severas en la producción ganadera.

Según los especialistas, las condiciones climáticas de los últimos meses, caracterizadas por estrés hídrico durante la floración seguido de un período húmedo en otoño, generan un escenario propicio para el desarrollo del hongo Stenocarpella maydis (también conocido como Diplodia maydis). Este patógeno puede persistir en maíces diferidos o rastrojos, transformándose en una fuente de riesgo cuando esos lotes son utilizados para el pastoreo.

Riesgo sanitario en bovinos

 

Uno de los principales focos de preocupación es el impacto sobre el ganado. La ingestión de maíz contaminado puede provocar cuadros neurológicos en bovinos, que se manifiestan con temblores musculares, incoordinación y dificultades para desplazarse, pudiendo avanzar hacia parálisis progresiva. En el caso de vacas preñadas, también se han reportado abortos o nacimientos de terneros débiles, lo que agrava las pérdidas productivas. En situaciones más severas, la enfermedad puede derivar en la muerte de los animales.

Los técnicos destacan que existe una instancia crítica de manejo: si los animales son retirados a tiempo del lote contaminado, los síntomas pueden revertirse, mientras que la exposición prolongada aumenta significativamente el riesgo.

Claves para la detección en el lote

 

La identificación temprana del problema resulta fundamental. Desde el INTA recomiendan observar las espigas en busca de micelio blanco o grisáceo entre los granos, así como la presencia de granos firmemente adheridos y estructuras oscuras del hongo. Otro indicio frecuente es la podredumbre que avanza desde la base de la espiga. Estas señales permiten anticiparse antes de que el rodeo entre en contacto con el material contaminado.

Prevención y manejo

 

Frente a este escenario, la recomendación central es reforzar el monitoreo de los lotes. Resulta clave recorrer las parcelas antes de habilitar el pastoreo, especialmente en maíces diferidos, y evitar el ingreso de animales en aquellos sectores donde se detecten síntomas compatibles con la enfermedad. Asimismo, se insiste en la importancia de mantener una observación permanente del rodeo y actuar rápidamente ante cualquier signo clínico.

 

La diplodiosis no es una enfermedad nueva en Argentina, pero su aparición está estrechamente vinculada a condiciones ambientales específicas, por lo que campañas con eventos de sequía seguidos de humedad, como la actual, elevan el nivel de alerta.

 

Con el avance del otoño y el uso creciente de maíz como recurso forrajero, el manejo preventivo se vuelve determinante para proteger la sanidad animal y evitar pérdidas económicas en los sistemas ganaderos.