14 de agosto de 2026

EL AJUSTE EN LA MESA: CRECEN LOS RECORTES EN ALIMENTOS Y EL CAMBIO A MARCAS MAS BARATAS

BARATOS

Mientras las consultoras prevén un IPC cercano al 3% para febrero, 6 de cada 10 consumidores reemplaza productos por opciones más económicas y el 70% financia gastos cotidianos con crédito o préstamos.

En la semana en la que se conocerá el dato oficial de inflación del segundo mes del año las proyecciones señalan una aceleración de los precios, a la par que la preocupación central de las familias sigue siendo cómo llegar a mitad de mes. El golpe al bolsillo, se traslada al momento de comprar los productos de consumo esencial: un relevamiento mostró que al menos 4 de cada 10 personas considera que su situación económica empeoró el último año, el 60% de los hogares declaró que “no le alcanza o apenas llega a fin de mes” y que tuvo que hacer ajustes en alimentos por falta de recursos y para sumar ingresos, y más de la mitad recurrió a sus ahorros, pidió créditos formales o préstamos a familiares e, incluso, sumó un trabajo extra. 

Así las cosas, como consecuencia de la aceleración inflacionaria y la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, 6 de 10 consumidores ya cambió a marcas más baratas. Mientras crece la fragmentación social, el 60% no pudo comprarse ni ropa ni calzado y el 80% no compró ningún electrodoméstico. De forma que el orden de prioridades se reconfiguró al punto de que lo que más miran al comprar es el precio y las promociones o cuotas (65%).

En este marco, la inflación preocupa el doble que hace cuatro meses atrás y, de hecho, las proyecciones del mercado confirman lo que las familias ya sientes en sus bolsillos. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ajustó al alza la inflación para febrero (sería del 2,7%, un +0,6 puntos porcentuales que el pronóstico anterior) y para 2026 se ubicaría en 26,1% (antes era de 22,5%). Las consultoras privadas, por su lado, esperan una inflación más cercana al 3% con el rubro Alimentos como principal motor inflacionario del mes (suba en torno al 4%, explicado por el aumento de carnes, frutas, lácteos, aceites). El dato oficial (IPC-INDEC) se conocerá este jueves.

Al inicio del tercer año del Gobierno de Javier Milei, las familias argentinas siguen sin llegar a fin de mes: control del gasto día a día, cambio de marcas, búsqueda de precios, uso de diferentes medios de pago y restringirse a lo más necesario aparecen entre las principales características que definen el día a día de la mayoría de los hogares, a lo que se suma el creciente endeudamiento que ahoga aún más a las economías domésticas.

Esto ocurre en una coyuntura en la que, pese al discurso oficialista en redes sociales, los datos evidencian que en los últimos meses la inflación viene mostrando una sostenida aceleración que la ubicó por encima del 2% mientras, en contraste, los ingresos atraviesan un deterioro como resultado del ancla salarial (techo a las actualizaciones paritarias) mediante el cual el Ejecutivo busca contener los precios vía un consumo en franco retroceso.

Desde junio del 2025, la inflación no ha parado de crecer y pasó de un 1,5% mensual en mayo al 2,9% en enero de este año, máximo registro en 9 meses. Particularmente, tras una calma momentánea, los alimentos y bebidas acumularon tres meses por encima del total. En noviembre y diciembre de 2025 y enero de 2026 la inflación mensual de alimentos y bebidas fue de 2,8%, 3,1% y 4,7% respectivamente, más que el nivel general (+2,5%, +2,8% y +2,9%, en cada caso).