INFORME DE LA UBA: «EL ELECTORADO A DISPUTAR» PARA LAS ELECCIONES 2027 LLEGA AL 44%
La Diplomatura en Comunicación Política de la UBA difundió un informe en el que analizó el impacto de los spots electorales. «La viralidad y la persuasión son cosas distintas», señaló al respecto.
Un informe de la Diplomatura en Comunicación Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) mostró que un 44% del electorado está «a disputarse» entre los distintos espacios políticos de cara a las elecciones 2027. Puntualmente, puso el foco en los votos a los que deberán apuntar el peronismo y La Libertad Avanza (LLA).
El universo del informe fueron 4.406 personas mayores de 16 años, con un margen de error de +-1,5% y con un nivel de confianza del 95%. El estudio se realizó entre el 14 y el 17 de noviembre del 2025, tan solo unas semanas después de las elecciones legislativas nacionales.
En el documento, la Diplomatura explicó que «si se agrupa a quienes votaron a fuerzas provinciales, espacios federales, la izquierda, en blanco y quienes no concurrieron a votar, ese conjunto representa aproximadamente el 44% del electorado«. Ese número es superior al del electorado libertario, «que reúne alrededor de un tercio», y al del peronismo, «que representa aproximadamente un cuarto». El informe denominó a este grupo de la sociedad como «electorado a disputar», al que definió como «un espacio que no se identifica plenamente con ninguno de los dos grandes polos y que, por lo tanto, resulta central para cualquier estrategia electoral que busque ampliar su base».
«El bloque más grande del electorado argentino no está en ninguno de los dos polos», sostuvo en el informe el director de la investigación, Víctor Taricco. «Es más grande que La Libertad Avanza y más grande que el peronismo, y hasta ahora casi no tiene comunicación diseñada para él», agregó.
El segmento decepcionado y su desplazamiento hacia el electorado a disputar
Una de las consecuencias más importantes de organizar el electorado en los tres bloques que propone este estudio es la constatación de que el bloque mayoritario no es ninguno de los dos polos. El electorado a disputar —la agregación de quienes votaron a fuerzas provinciales, espacios federales, izquierda, en blanco y quienes no votaron— representa aproximadamente el cuarenta y cuatro por ciento del padrón. Más grande que La Libertad Avanza. Más grande que el peronismo. Casi tan grande como los dos polos juntos.
Si se observa dónde votaron en las legislativas nacionales del veintiséis de octubre de 2025, el resultado es contundente: más del noventa por ciento votó a fuerzas no polarizadas o no fue a votar. Apenas un cinco por ciento se pasó al peronismo.
Apenas un tres por ciento se mantuvo votando a La Libertad Avanza. «Dicho en otros términos: el segmento decepcionado ya tomó la decisión de irse, la ejecutó en las urnas, y ahora habita el espacio del electorado a disputar», indica el informe.
Este hallazgo reconfigura la pregunta estratégica 2027 de una manera fundamental. La lectura más extendida en el campo político asume que la disputa del próximo ciclo se va a dirimir entre oficialismo y oposición peronista. Los datos de este estudio sugieren que esa lectura omite al actor más grande del sistema: el electorado a disputar, que ya supera en tamaño a cualquiera de los dos polos y que acaba de incorporar al segmento decepcionado —el más combativo y el más decididamente alejado del oficialismo del ciclo anterior—. «La disputa 2027 no es entre dos actores: es entre tres. Y el tercero en discordia es el más numeroso, el menos atendido y el que presenta las condiciones de reconocimiento más alejadas de lo que los dos polos saben producir naturalmente», analiza.
Los spots políticos: viralidad no significa votos
El documento expuso una premisa clara: que un spot político se haga viral no significa que eso se traduzca en votos, ya que no se puede anticipar si el video convenció a alguien o no. Taricco explicó que «la viralidad y la persuasión son cosas distintas» y profundizó: «El algoritmo premia la intensidad de la reacción, no su dirección. Un comentario de rechazo pesa lo mismo que uno de adhesión».
Además, el estudio dio un detalle técnico sobre la producción de los spots políticos y el impacto en el electorado. «Entre los videos de baja viralidad, los mejor evaluados demoran una mediana de ocho segundos en mostrar por primera vez la marca partidaria: el logo, el número de lista o el nombre del espacio. En cambio, los spots peor evaluados tienden a mostrar esa identificación desde el primer segundo«, indicó el informe.