IMPORTACIONES, COSTOS Y CLIMA: SARNARI ADVIERTE QUE LA FALTA DE RENTABILIDAD GOLPEA AL PRODUCTOR
Antes del inicio del Congreso Anual de FAA, Sarnari analizó la situación del campo, cuestionó el impacto de las importaciones sobre las economías regionales y reclamó herramientas para sostener a los productores de menor escala, entre otros temas.
Antes del inicio del Congreso Anual de Federación Agraria Argentina (FAA), la presidenta de la entidad, Andrea Sarnari, destacó la importancia del encuentro como un espacio para evaluar la gestión, debatir las problemáticas del sector y definir las líneas de acción gremial para el próximo año. «Para nosotros es siempre un momento de alegría, porque nos encontramos los delegados de todo el país», señaló Sarnari. Explicó que el Congreso tiene como objetivos aprobar la gestión del período anterior, analizar el escenario productivo y conformar las comisiones que trabajarán en la definición de la agenda de la entidad para el próximo año. También recordó que, como ocurre anualmente, se realizará la elección de autoridades. La dirigente definió como «complejo» el momento que atraviesa el campo argentino y remarcó que no es posible analizar al sector como un bloque homogéneo. «El campo es muy diverso», sostuvo, y enumeró entre las diferencias las características territoriales, los actores que participan del sistema productivo, los climas, los suelos y las distintas producciones. En ese contexto, advirtió que existen variables que están llevando a una situación particularmente difícil a los productores de menor escala. Según Sarnari, en muchas actividades la rentabilidad es «muy justa» y en algunas incluso se encuentra por debajo de los niveles necesarios para sostener la producción. «La rentabilidad muchas veces hace a que pueda seguir siendo productor», afirmó, al referirse a la situación de los pequeños productores.
Importaciones y economías regionales
Uno de los principales cuestionamientos de la presidenta de FAA estuvo dirigido al impacto de las importaciones sobre distintas actividades productivas. Sarnari señaló que la apertura de importaciones está afectando a economías regionales como la yerba mate, el pollo, el cerdo y el tomate, entre otras. «La apertura indiscriminada de importaciones está perjudicando claramente» a esos sectores, sostuvo. A la situación de las economías regionales sumó las dificultades que atraviesan otras cadenas productivas. Como ejemplo mencionó a la vitivinicultura, afectada por la caída del consumo de vino a nivel global y por la pérdida de algunos mercados internacionales. A estos factores agregó el alto costo de los insumos, que, según planteó, impacta tanto sobre las economías regionales como sobre la agricultura y la ganadería pampeanas. Consultada sobre si ya se observa una salida de productores de la actividad o un proceso de concentración, Sarnari señaló que todavía no se refleja plenamente en los datos, aunque advirtió que las consecuencias de la falta de rentabilidad pueden aparecer con el tiempo. «El productor de pequeña escala lo primero que hace es achicarse en la producción, después se endeuda y finalmente desaparece», afirmó. Para la dirigente, el desafío central es revertir la falta de rentabilidad antes de que ese proceso se profundice.