12 de octubre de 2026

150 TRABAJADORES EN LA CALLE TRAS EL CIERRE DE UNA HISTORICA CADENA DE PANADERIAS: «LA SITUACION DEL PAIS ES MALISIMA»

PANDANES

La firma bajó las persianas de sus 25 locales porteños en medio de una crisis financiera y un concurso preventivo.

«La situación del país es malísima«, resume una de las 150 personas despedidas tras el cierre de una importante cadena de panaderías, apuntando contra la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei.

La cadena Pandanés puso fin a sus 25 locales en la Ciudad de Buenos Aires tras estar bajo concurso preventivo y acumular dificultades financieras. Comunicó que no tenía fondos suficientes para sostener la actividad y que avanzaría con un pedido de quiebra.

La forma en que se produjo el cierre tomó por sorpresa a los empleados. Durante la madrugada recibieron un mensaje de WhatsApp en el que se les indicó que no debían presentarse a trabajar. Sin embargo, algunos concurrieron igualmente horas más tarde y se encontraron con los comercios cerrados y las cerraduras modificadas.

Ante la falta de respuestas, los trabajadores recurrieron al Ministerio de Trabajo para intentar obtener precisiones sobre su situación laboral. La empresa, sin embargo, no asistió a la convocatoria.

Analía Centeno, una de las empleadas afectadas, contó al medio Mundo Gremial cómo continúa el reclamo: «Nos presentamos para ver si ellos se presentaban. Lamentablemente no lo hicieron y ahora tenemos que seguir todos por nuestros lados, con nuestros abogados, seguir intimando para ver si obtenemos alguna respuesta«.

El cierre se da además en un momento de fuerte retracción para el sector. De acuerdo con información difundida por la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), las ventas de pan tradicional disminuyeron entre un 50% y un 60%, mientras que la caída alcanzó el 80% en facturas y productos de pastelería. La menor demanda impactó especialmente sobre negocios con estructuras de costos elevadas.

Pandanés había construido un modelo basado en una planta de producción centralizada de unos 1.700 metros cuadrados que abastecía a sus 25 puntos de venta distribuidos por distintos barrios porteños. La expansión de la cadena, sin embargo, quedó condicionada por un deterioro financiero que en los últimos meses se volvió cada vez más difícil de afrontar.

Los trabajadores apuntaron contra Milei

Para Centeno, el cierre de la empresa forma parte de un deterioro más amplio de la actividad comercial. «Está todo tan mal, tan mal. La situación del país está malísima», sostuvo, y señaló que los cambios económicos también pueden observarse en el movimiento de los comercios. La trabajadora mencionó incluso el Día del Empleado de Comercio como ejemplo de las transformaciones que percibe en la actividad: «¿A dónde se ha visto que en el Día del Empleado de Comercio la gente tenga que abrir? Si abrían los shopping, antes no se abrían. ¿Hasta qué punto se llegó a eso?», cuestionó.

«Hoy también pasaba por la calle y locales todos vacíos. Estamos mal, lamentablemente, y estos cambios bruscos que hicieron no ayudan a nada», afirmó en referencia al rumbo económico del Gobierno de Javier Milei.

El impacto del cierre, además de las consecuencias para Pandanés, alcanza directamente a las familias de quienes quedaron sin ingresos. «Nosotros quedamos 150 familias sin trabajo. Detrás de estas personas hay madres solteras. ¿Cómo crían a sus hijos?«, planteó Centeno.