14 de agosto de 2026

CORRIENTES: CRISIS TEXTIL, UNA EMPRESA CENTENARIA CERRO SUS PLANTAS EN CHACO Y CORRIENTES Y DEJO A 460 TRABAJADORS EN LA CALLE

ALALA

A unos 400 kilómetros de allí, en Goya, otro conflicto laboral mantiene en alerta a la comunidad. Los trabajadores despedidos de la textil Emilio Alal volvieron a manifestarse esta semana frente a la vivienda de uno de los propietarios de la empresa para exigir el pago completo de sus indemnizaciones.

A fines de enero, la firma, con más de un siglo de trayectoria en la industria argentina, confirmó el cierre definitivo de sus dos plantas productivas, una decisión que atentó contra el futuro de 460 trabajadores. De esta manera, 260 empleados que se desempeñaban en la localidad correntina quedaron en la calle. En tanto, otros 200 trabajadores fueron cesanteados en Villa Ángela, Chaco

Desde entonces, los ex trabajadores reclaman el cumplimiento de sus derechos laborales. Si bien existe un fallo judicial que reconoce el pago del 50 por ciento de las indemnizaciones, los empleados exigen que se abone el total de lo adeudado. La empresa, según denuncian, pretende cancelar ese monto parcial en cuotas, una propuesta que fue rechazada por los despedidos.

Las protestas se repiten frente al domicilio del empresario Eduardo Alal, donde los trabajadores se concentran junto a familiares y distintos sectores sociales que respaldan el reclamo. Entre las consignas que se escuchan con mayor fuerza aparece una que resume el clima de malestar: «basta de manoseo».

Ya en octubre del año pasado, el secretario adjunto de la Asociación Obrera Textil (AOT)Isaac Solís, había advertido sobre el deterioro estructural de la industria textil en territorio correntino. En ese momento, el dirigente denunció que la apertura indiscriminada de importaciones estaba golpeando de lleno a las empresas del sector. “Nos está destruyendo la industria, tanto a nivel provincial como nacional”, había señalado.

En diálogo con Radionord, Solís explicó que mientras algunas plantas siguen produciendo con relativa normalidad -como IT Londeria, Textil Liberada de Laguna Brava y Olla- otras atraviesan una situación crítica. El caso más delicado es el de la localidad de Bellavista, donde se aplica un régimen laboral 4×3, con cuatro días de trabajo y tres de suspensión, combinado con retiros voluntarios. «Eso para nosotros es un despido indirecto”, afirmó Solís al remarcar que muchos operarios aceptan esos acuerdos ante la falta de alternativas reales de empleo.