22 de abril de 2026

CORRIENTES: SE PIERDE MAS DE 3.300 EMPLEOS PRIVADOS, EL SILENCIO DEL GOBERNADOR ANTE LA CRISIS LABORAL

DESEMPLEO

La provincia de Corrientes inició el año 2026 con una de las peores noticias en materia laboral de la última década: la pérdida de más de 3.300 puestos de trabajo privados registrados en tan solo doce meses. Según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, en enero de 2026 la provincia contabilizó apenas 76.300 trabajadores registrados en el sector privado, el nivel más bajo desde la pandemia. Frente a este devastador escenario, el silencio del gobernador Juan Pablo Valdés resulta ensordecedor.

Una caída sin precedentes en el empleo provincial

El informe “Situación y evolución del trabajo registrado”, publicado en abril de 2026 por la Secretaría de Trabajo de la Nación, expone con crudeza la realidad laboral de Corrientes. La comparación interanual es contundente: en enero de 2025 la provincia tenía 79.600 trabajadores privados registrados; un año después, ese número cayó a 76.300. Eso equivale a más de 3.300 familias correntinas sin el sustento de un empleo formal.

La situación resulta aún más alarmante si se considera la comparación mensual: en diciembre de 2025 había 78.100 trabajadores registrados, lo que indica que en apenas un mes se destruyeron cerca de 1.800 puestos de trabajo adicionales. Este retroceso interrumpió la leve recuperación que se había observado a fines de 2025, confirmando que cualquier mejora fue superficial y temporal.

Corrientes entre las provincias más castigadas del país

El panorama comparativo a nivel nacional coloca a Corrientes en un lugar sumamente preocupante. De las 24 provincias argentinas, 20 mostraron caídas en el empleo formal en el último año. Sin embargo, Corrientes registró una caída del 4,1% interanual, ubicándose entre las jurisdicciones con peor desempeño del país, junto a Catamarca (-10,5%), Tierra del Fuego (-9,8%) y Santa Cruz (-8,9%).

Mientras tanto, las cuatro provincias que lograron mejorar —Río Negro, Neuquén, San Juan y Santiago del Estero— demuestran que la crisis no es inevitable: depende en gran medida de la capacidad de gestión y las políticas activas de cada gobierno provincial. La pregunta que muchos correntinos se hacen es: ¿qué está haciendo el gobierno de Valdés para revertir esta tendencia?

La respuesta ausente del Ejecutivo provincial

Ante la publicación de los datos, el gobierno provincial optó por el silencio. No hubo conferencias de prensa, no hubo anuncio de medidas de emergencia laboral, ni siquiera un comunicado oficial reconociendo la magnitud del problema. Esta actitud contrasta con la gravedad de los números y con el sufrimiento concreto de miles de familias correntinas que ven cómo año a año se reducen sus posibilidades de acceder a un trabajo digno.

Sectores sociales, sindicales y oposición política han comenzado a alzar la voz exigiendo al gobierno una respuesta concreta. La falta de políticas activas de empleo, el abandono de la industria local y la auséncia de un plan de desarrollo productivo son algunos de los puntos que más críticas generan contra la gestión Valdés. Desde mediados de 2024, la caída del empleo privado en Corrientes no ha hecho más que profundizarse, configurando una crisis estructural que demanda soluciones urgentes.

Un contexto nacional que no justifica la inacción

Si bien la crisis del empleo tiene raíces en la política económica nacional, la experiencia de otras provincias demuestra que la gestión local marca la diferencia. Las provincias que implementaron políticas activas de promoción industrial, incentivos fiscales a la producción y programas de empleo público lograron resultados distintos. En Corrientes, en cambio, predomina la inacción, la falta de diversificación productiva y la dependencia casi exclusiva del empleo público como último recurso para los desocupados.

Los datos no mienten: Corrientes pierde trabajadores, pierde oportunidades y pierde futuro. La ciudadanía exige al gobernador Juan Pablo Valdés que deje de mirar hacia otro lado y presente con urgencia un plan integral de recuperación laboral que esté a la altura de la crisis que atraviesa la provincia.