31 de agosto de 2026

CRISIS EN GRANJA TRES ARROYO: CERRO SU PLANTA EN CAPITAN SARMIENTO Y TEMEN DESPIDOS MASIVOS

TRES ARROYOS

La firma paralizó su planta «debido a la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor». Crece el reclamo gremial y el temor a que el cierre sea definitivo, tras los más de 250 despidos registrados en Entre Ríos.

La situación de Granja Tres Arroyos, la principal empresa avícola del país, se agrava por la crisis y las familias sufren las consecuencias. La firma notificó formalmente el cese de la actividad productiva en la planta industrial de Capitán Sarmiento “hasta nuevo aviso a partir del 31 de agosto de 2026”, lo que profundiza el complejo escenario operativo y financiero que atraviesa.

En un comunicado interno firmado por «La Empresa», las autoridades señalaron que, «debido a la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y público conocimiento, que afectan el normal desarrollo de la actividad, las tareas operativas permanecerán suspendidas».

La preocupación de los empleados es que la paralización de la planta no sea temporal sino que se convierta en permanente, lo que se alimenta en el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas por parte del directorio.

De acuerdo con testimonios del personal, en los días previos al cierre formal la compañía intentó contener la crisis con medidas parche, como el adelantamiento de vacaciones y la suspensión de una parte del personal por 30 días. Sin embargo, la tensión estalló cuando la firma abonó montos parciales de los salarios que oscilaron apenas entre los 50 mil y 80 mil pesos, lo que motivó una paralización inmediata de tareas por parte de los operarios.

«No hay comunicación oficial, la empresa no aparece», denunció uno de los delegados gremiales en declaraciones a El Destape. En un panorama cada vez más desolador, remarcó que la dirección se encuentra «totalmente desaparecida, ajena a todos los padecimientos de los trabajadores y trabajadoras». Con el cese de operaciones en la planta bonaerense, el futuro de cientos de familias es incierto, a la espera de respuestas institucionales y laborales que, por el momento, no aparecen.

La avícola enfrenta un crítico panorama de deudas, ya que arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y actualmente negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, la empresa ingresó en un proceso preventivo de crisis, acelerando desde entonces los recortes internos por medio de un programa de retiros voluntarios y afrontando sus obligaciones “de manera escalonada y en cuotas”.

Efecto dominó: cierres, suspensiones y el golpe del mercado externo en toda la red de la empresa

El freno de la actividad en Capitán Sarmiento no es un hecho aislado, sino parte de un colapso sistémico que afecta a diversas sedes de la estructura productiva de la compañía avícola. Hace pocas semanas, Granja Tres Arroyos también comunicado el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y la planta de Becar en Concepción del Uruguay, de la cual trasladó a sus 270 trabajadores a la planta La China, ubicada en la misma ciudad.

Anteriormente, ya había paralizado por un mes la planta de Avex en la ciudad cordobesa de Río Cuarto y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. También redujo la producción en la planta de Esteban Echeverría, que pasó de faenar 110 mil pollos por día a 80 mil. La apertura las importaciones de pollo de Brasil, promovidas por el gobierno de Javier Milei, agravó el escenario.

La situación crítica que atraviesa la compañía responde a la convergencia de varios factores que deterioraron su posición financiera y operativa. Uno de los principales fue el efecto de la influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) sobre sus mercados externos.

La Argentina perdió el acceso a los mercados de la Unión Europea (UE) y China en febrero de 2023, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmara los primeros casos en establecimientos comerciales. La suspensión se prolongó hasta agosto de ese año y generó para el sector pérdidas estimadas en USD 160 millones.

El problema volvió a presentarse en agosto de 2025, cuando un nuevo brote provocó el cierre del mercado europeo para la carne aviar fresca. La situación se extendió tras otro episodio detectado en febrero de 2026 en Ranchos, provincia de Buenos Aires, al que posteriormente se sumaron focos en Lobos, Bolívar y Alejo Ledesma, en Córdoba.

El bloqueo se mantuvo hasta las últimas semanas. El 28 de julio, la Comisión Europea formalizó la reapertura del mercado mediante la publicación en su Diario Oficial del Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1813, que permite al país volver a exportar carne aviar fresca desde el 17 de agosto, tras reconocer la recuperación del estatus sanitario como país libre de IAAP.

El Destape.-