PERDIO 317.000 VACAS: PRESENTARON UN RELEVAMIENTO SOBRE UN DEMOLEDOR FENOMENO CLIMATICO EN UNA PROVINCIA
21 de octubre de 2025
Un informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe analizó el impacto de la sequía en los últimos años en el norte provincial.
En el norte de Santa Fe todavía se sienten las consecuencias que dejó la sequía. Las lluvias no alcanzaron para recuperar los campos ni los rodeos, y la falta de agua sigue condicionando la producción. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe en base a datos del Senasa, el stock bovino provincial rondaba a julio pasado las 5.420.844 cabezas, lo que representa el 12% del total nacional, pero tuvo una caída del 2,5% interanual equivalente a 137.600 animales menos. Las mayores bajas se registraron en los departamentos del norte: San Cristóbal, Nueve de Julio y General Obligado, que concentraron en conjunto una merma superior a 100.000 ejemplares. Esta retracción se suma a la de 2023 y consolidó a Santa Fe como uno de los lugares más golpeados del país: en los últimos tres años se perdieron 317.000 vientres y 155.800 terneros.
La ganadería, actividad central de la región, enfrenta hoy el desafío de recomponer vientres, sostener la eficiencia y evitar un nuevo retroceso en medio de un escenario que, según los productores, “no da tregua”.
“Acá se produjeron dos situaciones típicas de toda sequía”, contó Rafael Alemán, presidente de la Sociedad Rural de San Cristóbal. “Una es la mortandad de hacienda, que se dio en distinto grado según la zona. El departamento se divide en dos áreas muy marcadas: al norte y al sur de la ruta 39. Al norte, hacia los bajos subtropicales, la calidad del agua subterránea es muy mala, directamente salada, y hay zonas donde no hay agua en absoluto. La hacienda depende del agua de lluvia que se junta en represas o esteros. Con sequías tan grandes, eso se complica muchísimo”, agregó.
Explicó que la situación volvió a complicarse cuando, después de algunas lluvias en agosto último que habían generado expectativas de mejora, las precipitaciones se cortaron en septiembre y no volvieron a registrarse. “Por eso el gobierno provincial prorrogó la emergencia agropecuaria seis meses más para San Cristóbal y Nueve de Julio, hasta el 30 de agosto. Como en agosto llovió un poco, se suspendió, pero quedó en observación hasta el 30 de octubre, cuando se decidirá cómo seguir”, detalló.
Sin embargo, la recuperación va a llevar tiempo. “Muchos productores tuvieron que vender antes de que los precios subieran, y después fue imposible reponer. Algunos directamente abandonaron la cría y alquilaron los campos para algodón, sobre todo en la zona de los bajos. Otros quedaron a la espera de poder volver a producir, pero están muy descapitalizados”, lamentó Alemán. “En el norte hubo incluso productores que compraban agua en camiones para el ganado, hasta que se cansaron y vendieron todo. ‘Comprar agua para la hacienda es una locura’, me dijo uno”, agregó.
La Bolsa advirtió que la reducción del stock condicionará el potencial productivo de los próximos tres a cinco años, afectando directamente la cantidad de terneros nacidos.
“El desafío ahora es recomponer el stock”, resumió Alemán. “Para eso necesitamos que llueva y apoyo en obras e infraestructura. Con mucha pérdida, poca recuperación y una sequía que no da tregua el panorama sigue siendo muy difícil”, concluyó.